La mayoría de los convertidores te entregan un archivo y te desean suerte. La IA de Cesure escribe un borrador de tablatura y te deja en un editor completo para corregirlo nota a nota — porque ninguna transcripción con IA es perfecta, y la herramienta que lo asume es la que te ahorra tiempo.
MP3, WAV, M4A, FLAC u OGG — una canción, un riff tarareado al móvil, una vieja grabación de ensayo.
Notas, ritmo y posiciones de trastes vuelven como tablatura editable — no una imagen, no un PDF: una partitura viva.
Un traste que cambiar, una nota que mover, un ritmo que ajustar — el editor completo ya está abierto, con reproducción para comprobar cada compás de oído.
La calidad de la transcripción depende de la grabación: una guitarra limpia convierte mucho mejor que una mezcla densa. Exactamente por eso importa el editor — te quedas con el 80 % que la IA acertó y corriges el resto, en vez de transcribir desde cero. Un resultado vacío nunca descuenta tu cuota, y si solo quieres los acordes, la detección de acordes es gratis, ilimitada y funciona por completo en tu dispositivo — no se sube nada.
El plan gratis incluye 5 transcripciones IA por mes natural — y una conversión que no encuentra nada no cuenta. Pro quita el límite — 4,99 €/mes o 39,99 €/año, con 7 días de prueba gratis sin tarjeta.
MP3, WAV, M4A, FLAC y OGG. También puedes grabar directamente en la app.
La conversión completa a tablatura se ejecuta en nuestro servidor: el archivo se envía para procesarlo. La detección de acordes, en cambio, funciona por completo en tu dispositivo — nada sale de él.
Para la conversión IA, sí — una cuenta gratis lleva tu cuota y tu biblioteca. La detección de acordes no exige nada.
Lo corriges ahí mismo — ese es el punto. La IA te da la ventaja, el editor te da la última palabra, y la reproducción te deja comprobar cada compás de oído.